Escribir me hizo libre

En los momentos más difíciles de mí vida, escribir fue la única forma que encontré para no enloquecer, me trajo paz, me brindó tranquilidad, me regaló libertad.

No soy letrada, no soy escritora ni poeta, no soy tan ambiciosa, sólo lo hago porque me nace, porque me libera me transporta a un mundo un poco más bonito, menos cruel.

Escribo lo que siento, lo que observo y muchas veces lo que me cuentan.

No me molestan las burlas, las críticas, eso me tiene sin cuidado.

Aunque hoy me dijeron, “si no supiera que eres tú la que escribe, te leería y probablemente aprendería algo de tus experiencias, pero como sé quién eres, tus vivencias solo me hacen daño”.

Después de esas palabras, vino la reflexión y la conclusión final no fue para nada agradable, me sentí prisionera de las palabras, sin la libertad de escribir lo que siento, ojalá Delirio se hubiera quedado en el anonimato, para no herir tantas sensibilidades, para seguir siendo libre para expresarse, para seguir diciendo su verdad.